Cuidame la arboleda

Me hacen eco
de un sonar marino.
Y me reconozco en esos árboles
amurallados de veredas.
Me envuelve algo
el verlos arrinconados de concreto, y , concretamente florecen cuando pueden.
Esas fuerzas de follaje y floración
la han perdido en la batalla.
Aún así, hacen de baldosas y canteros
un camino a las hormigas.
Un sistema nervioso central embravesido
A peatones distraídos.
Llevan tristes peleas
de cada cuatro años o menos
verse contra nuevos rincones.
Pero, lo más penoso es
Que los paisajístas
Siempre miran para arriba
O para afuera.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s